jueves, 12 de julio de 2018

PARAMOS


EL ALMA DE UNA MUJER ES COMO UN HERMOSO PARAMO

Son ecosistemas únicos en el planeta. Los páramos proveen servicios ambientales a más de 100 millones de personas. Poseen la mayor diversidad  botánica de alta montaña y el 60% de las especies que albergan son endémicas (sólo se encuentran allí). Su formación, fruto de un proceso lento y constante, se remonta a cientos de miles de años atrás. Son tropicales ya que se encuentran cerca de la línea del Ecuador. Ello no significa que sean calurosos. De hecho, la mayor parte del tiempo alcanza bajas temperaturas debido a que se encuentran por encima de los 3,000 metros sobre el nivel del mar. Por ello, los páramos son islas heladas en zonas tropicales: una paradoja geográfica de exuberante belleza.
Foto: Zona de páramos en el municipio El Cerrito (Colombia). Crédito: Celeste Kauffman.
Forman parte de la historia latinoamericana. Los conquistadores denominaban a los páramos “el país de la niebla”. Los indígenas los consideraban sagrados y les daban un uso ceremonial. Los muiscas, por ejemplo, creían que en esos ecosistemas había nacido Bachué, su madre primigenia. Además, en los páramos se ubica especialmente la leyenda de El Dorado, aquella que habla de tesoros fabulosos (oro y esmeraldas) ofrendada a los dioses y arrojada a las lagunas, que enloquecieron a los colonizadores españoles. Durante la guerra de independencia colombiana, Simón Bolívar atravesó el páramo Pisba, ubicado en el departamento de Boyacá, para eludir a los centinelas del ejército español en los caminos reales.
Son vitales para la provisión de agua, la lucha contra el cambio climático y la regulación del clima. Los páramos alimentan quebradas, ríos, acuíferos y cuencas. Estas últimas abastecen a su vez a importantes ciudades latinoamericanas como Bogotá y Quito. Y es que la vegetación existente en los páramos retiene agua en proporciones impresionantes. Por sus características geológicas y ecológicas, los páramos tienen una capacidad extraordinaria para almacenarla. Además, tienen una aptitud comprobada para capturar el carbono, que se acumula en la materia orgánica de sus suelos. De este modo, alterar los suelos de los páramos con actividades invasivas como la minería, el carbono capturado y contribuye al calentamiento global.
Lo expuesto anteriormente nos lleva a considerar a los páramos como nuestros apodos en la lucha contra el cambio climático y verdaderas fábricas de agua. En ese sentido, su protección es crucial para el futuro que todos compartimos. 
 Foto: El páramo de Santurbán. Crédito: Jorge Sanchez Latorre
En Colombia, país que cobija a más de la mitad de los páramos que hay en el mundo, la  protección de estos pozos y frágiles ecosistemas pasa por su determinación oficial por parte del Ministerio de Ambiente. A pesar de su importancia ecológica y social, todavía no se ha definido oficialmente dónde están y hasta dónde llegan los páramos colombianos. Esto constituye un riesgo porque impide restringir actividades que pueden destruirlos.
Así, definir con claridad el territorio que ocupan los páramos es fundamental para lograr una verdadera protección que evite actividades que les causan daños irreparables. El páramo de Santurbán, ubicado entre los departamentos colombianos de Santander y Norte de Santander, será dentro de poco el primero en ser determinado, según las previsiones gubernamentales. La minería amenaza ya con instalarse en esa zona.
La urgencia es entonces la siguiente: que el Ministerio de Ambiente permita Santurbán y el resto de los páramos con base en criterios científicos. AIDA impulsa una acción en línea con ese propósito. Con TU FIRMA, puedes generar presión y apoyar la causa. 

PARA TERMINAR quisiera hacer una comparación efímera ante la similitud de un páramo donde nacen las aguas de vida es la cuna en las alturas y aquella demostración de amor donde las nubes acarician la tierra y brota la vida misma de su acto apasionado y cual feto fecundado en su entorno liquido este gota a gota forma ríos, lagos y humedales que desbordan vida por do quier, aquel llamado páramo es una madre en estado  de gestación tan delicada y vulnerable pero tan capas de vencer todo riesgo por el amor a su hijo pero no hay madre eterna y hay que cuidarla, así mismo nuestros paramos necesitan verse como son por el amor a la vida misma recuerda sin páramo no hay agua dulce y sin esta no hay humanos, no golpeemos a nuestra madre tierra recuerda¡¡¡ no hay madre que sea eterna.
tomado de: https://aida-americas.org/es/blog/%C2%BFqu%C3%A9-son-los-p%C3%A1ramos-y-qu%C3%A9-puedes-hacer-para-protegerlos










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